Así preparé la precontabilidad de Mugen AI con IA
Movimientos del banco, documentos y comprobaciones en una misma estructura. Así construí Mugen Finance OS y lo conecté con Revolut Business para preparar el trabajo de mi asesoría.
El proceso completo
En Mugen AI preparé la precontabilidad organizando movimientos bancarios y documentación para mi asesoría. Te enseño el recorrido desde el extracto inicial hasta la conexión con Revolut Business.
Las comprobaciones
Cómo contrasté movimientos y saldos, qué incidencias aparecieron y qué aprendí al corregirlas. La diferencia final de conciliación fue de 0,00 €.
Qué permite consultar
Qué puedo consultar en Mugen Finance OS: periodos, movimientos, entradas, salidas, documentos pendientes y detalle de cada operación.
La entrega para mi asesoría
La fuente bancaria, los movimientos ordenados, las comprobaciones, los justificantes disponibles y las preguntas que necesitan una decisión profesional.
El problema no era sumar. Era reconstruir cada movimiento
Tenía las cifras del banco. Me faltaba reunir el contexto y la documentación para revisarlas.
Me paso el día construyendo automatizaciones. Después llega el momento de preparar las cuentas de mi empresa y estoy buscando una factura entre correos y carpetas de Google Drive.
Un planazo.
Esta vez partía de 126 movimientos de Revolut Business. El banco me decía cuánto había entrado y salido. Pero alrededor de cada operación había más trabajo.
A qué correspondía un pago. Dónde estaba su factura. Qué reembolso tenía que relacionar con un cargo anterior. Qué documento faltaba. Qué tenía que preguntarle a mi asesoría.
Así que me puse a ordenar el proceso con ayuda de la IA, empezando por los movimientos y su documentación.
Ese trabajo previo es lo que llamo precontabilidad: ordenar los movimientos y sus documentos, comprobar las cifras y dejar la revisión preparada para mi asesoría.
El resultado es Mugen Finance OS, mi sistema privado para consultar esa información. Empezó con una hoja de trabajo y acabó integrado con Revolut Business.
La clasificación contable y fiscal y el cierre siguen en manos de mi asesoría. Lo que he cambiado es cómo preparo el trabajo que llega hasta ella.
Del banco a una
revisión preparada.
Banco
La fuente de los movimientosOrganización
Operaciones y documentaciónComprobación
Importes y saldos contrastadosAsesoría
Revisión y decisión profesionalPrimero ordené la información. Después construí encima
Separé lo que pertenecía a la empresa y conservé una forma de volver al dato de origen.
Antes de pedirle nada a la IA, separé la documentación de Mugen AI de mi facturación y mis documentos personales.
Parece una cuestión de carpetas. Pero si mezclas información que no pertenece al mismo caso, la IA puede ayudarte a ordenar una confusión estupendamente presentada.
Trabajé primero con el extracto descargado de Revolut Business. Lo conservé intacto y preparé las transformaciones en una copia.
Así, si una fecha, un importe o una etiqueta no encajaba, podía volver a la operación original.
Después convertí la lista del banco en una hoja de revisión. La IA ayudó a leer y organizar los movimientos. Yo revisé el proceso y definí qué necesitaba ver para trabajar con ellos.
La hoja reunía cuatro cosas: qué había ocurrido, cuánto se había movido, qué documentación había que revisar y qué decisión faltaba.
La primera base fue un Excel. Después llevé el trabajo a Google Sheets. Esa estructura permitió construir el resto del sistema sin perder el origen de cada movimiento.
Cada movimiento tenía que decirme qué trabajo faltaba
La utilidad estaba en distinguir lo que podía organizarse de lo que necesitaba documentos o una decisión.
Una fila del banco puede contar que has pagado algo. No te dice si has encontrado su factura ni si ya tienes todo lo necesario para revisarlo.
Por eso añadí una capa de trabajo alrededor de los movimientos.
Una salida podía quedar señalada para comprobar su factura o justificante. Un reembolso, para relacionarlo con el cargo original. Una entrada, para revisar a qué correspondía.
La IA también proponía grupos administrativos a partir de la descripción de la operación. Servían para ordenar la revisión.
Una propuesta no pasaba a ser una clasificación definitiva por aparecer en una hoja bonita.
La clasificación final y las observaciones tenían su propio espacio editable. Así podía distinguir lo propuesto automáticamente de lo que debía completarse al revisar la documentación.
Delimito y reviso
La empresa, las fuentes y el proceso que quiero construir.
Prepara y propone
Organiza movimientos y ayuda a localizar lo que necesita revisión.
Clasifica y decide
La clasificación contable, el tratamiento fiscal y el cierre.
Antes del primer gráfico, comprobé los números
El sistema tenía que sostenerse en los datos, no en lo bien que quedaran sus tarjetas.
Yo también quería ver el panel terminado. Pero antes tocaba comprobar si la información se sostenía.
Contrasté el número de operaciones, los importes de entrada y salida y los saldos. También revisé que no hubiera movimientos repetidos y que la hoja conservara la estructura esperada.
La comprobación principal era sencilla de explicar: el dinero con el que empezaba, más lo que entraba y menos lo que salía, tenía que llevar al saldo final.
La diferencia de conciliación fue de 0,00 €. Es decir, los importes y saldos contrastados coincidían con la fuente utilizada.
Después probé el periodo completo y un mes concreto. El selector cambiaba los movimientos, las entradas, las salidas y el saldo que correspondía consultar.
El mes tenía que cambiar los datos. No solo el título que aparecía encima.
Los errores también formaron parte de la construcción
Una importación alteró fechas. Otra incidencia dejó una columna a cero aunque los saldos siguieran cuadrando.
Al llevar el Excel a Google Sheets, algunas fechas no se conservaron correctamente. Los filtros dependían de ellas y el panel mostró ceros.
Rehice las fechas y repetí las comprobaciones del periodo completo y de un mes.
«Se ha importado» no significa «funciona».
La segunda incidencia fue menos evidente. Una columna tomaba la información de un campo equivocado y quedó a cero.
Los saldos seguían cuadrando porque se calculaban con otra información. Los controles que había preparado comprobaban los totales y la existencia de la columna, pero no detectaban que estuviera mal rellenada.
Corregí esa asociación y las incidencias quedaron resueltas.
Me interesa contar esto porque explica algo que se ve poco en una captura: un saldo correcto no demuestra que cada dato esté bien preparado.
Los controles tienen que comprobar el trabajo que de verdad quieres dar por válido. Aquí también tocó volver atrás y revisar.
Las incidencias forman parte de la historia de construcción del sistema.
Mugen Finance OS: una vista clara y la conexión con Revolut
La información preparada se convirtió en un panel privado conectado con el banco.
Con la base organizada, construí Mugen Finance OS para consultar la información sin recorrer pestañas todo el rato.
Puedo elegir un periodo y ver las entradas, las salidas y el saldo. Buscar una operación, aplicar filtros, abrir su detalle y revisar qué documentación necesita atención.
También puedo consultar la evolución por meses, las agrupaciones preliminares de gastos, el cuadre y exportar la vista filtrada.
Al cambiar el periodo cambian las métricas y los gráficos. Al filtrar cambian los movimientos. Las animaciones acompañan esos cambios para que se entienda qué estoy mirando.
Esto sí me mola: que el diseño ayude a trabajar.
Mugen Finance OS ya está integrado con Revolut Business mediante su API, la conexión que permite al sistema consultar la información del banco. El extracto descargado sirvió para construir y comprobar la primera base.
Ahora puedo consultar los movimientos en el sistema y preparar la información para mi asesoría. La clasificación contable, el tratamiento fiscal y el cierre siguen en sus manos.
Ver los gráficos del panel
Qué queda organizado para mi asesoría
La revisión parte de movimientos ordenados, documentos localizables y dudas concretas.
La entrega reúne cinco piezas:
- La fuente bancaria, para volver al origen de la información.
- Los movimientos ordenados, con una estructura común para revisarlos.
- Las comprobaciones, para ver cómo se contrastaron las cifras.
- Los justificantes disponibles, junto con las observaciones documentales.
- La relación de documentos y decisiones pendientes, para saber qué necesita atención.
Así puedo explicar qué falta y a qué movimiento corresponde. Si una propuesta necesita corregirse, se corrige. Si hace falta contexto, la duda está localizada.
Ese es el cambio que buscaba para mi empresa: dejar de reconstruir cada historia desde el correo, las carpetas y la memoria, y tener una estructura para revisarla.
Cinco piezas.
Un trabajo que se puede revisar.
Preguntas frecuentes
Qué hace el sistema, qué revisa mi asesoría y cómo se presenta el caso.
¿Qué hace la IA en la precontabilidad de Mugen AI?
En Mugen AI, la IA ayuda a leer y organizar los movimientos bancarios, proponer grupos administrativos y señalar la documentación que necesita revisión. La información queda preparada para consultarla y trabajar con mi asesoría.
¿Mugen Finance OS está conectado con Revolut Business?
Sí. Mugen Finance OS está integrado con Revolut Business mediante su API. El proyecto comenzó con un extracto descargado del banco y después incorporó la conexión.
¿La IA decide qué gastos son deducibles o cierra la contabilidad?
No. Las propuestas de la IA sirven para ordenar el trabajo. La clasificación contable, el tratamiento fiscal y el cierre siguen en manos de mi asesoría.
¿Qué significa que la diferencia de conciliación sea de 0,00 €?
Que los importes y saldos contrastados coincidieron con la fuente utilizada. Durante la construcción también revisé incidencias que ese cuadre no detectaba, porque comprobar los totales no valida por sí solo cada dato.
¿Qué información privada se muestra en este artículo?
No se muestran movimientos individuales, importes de operaciones, nombres de contrapartes, cuentas ni identificadores reales. Se conservan dos datos agregados del caso: 126 movimientos y 0,00 € de diferencia de conciliación. Las capturas y el vídeo muestran copias de las hojas de Google Sheets con datos de demostración; sus importes son ficticios. Los esquemas editoriales están identificados como tales.
De la hoja de trabajo al dashboard
Un recorrido de 25 segundos por las hojas y el panel de Google Sheets, con datos de demostración.
Leer el recorrido del vídeo
- La hoja de trabajo: movimientos ordenados, con fechas, referencias y entidades de demostración.
- Las comprobaciones: valores esperados, resultados, diferencias y evidencia.
- Los indicadores: entradas, salidas, flujo neto, saldo y revisión documental.
- La evolución: gráficos mensuales calculados sobre los datos ficticios.
- Las agrupaciones: vistas por naturaleza administrativa y tipo de operación.
El trabajo útil está en lo que llega preparado a la revisión
Empecé con un extracto y documentos repartidos. Ahora tengo un sistema organizado, conectado con Revolut Business y preparado para consultar movimientos, comprobar cifras y trabajar con mi asesoría.
Hubo que ordenar las fuentes, construir la base, corregir incidencias y comprobar qué estaba validando cada control. Esa es la parte que hace que el panel tenga sentido.
Me gusta cómo quedó Mugen Finance OS. Mucho. Pero lo que me sirve es poder localizar una operación, entender qué documentación tiene y saber qué necesita una decisión.
Para eso lo construí.
Te aviso cuando publique lo siguiente
Cuento desde las trincheras cómo se diseñan y se operan sistemas de IA que tienen que trabajar de verdad. Con lo que funciona, lo que falla y todo lo que hay debajo de la demo.