Un mes en las trincheras con Elio. Esto son los resultados.
Hace más de 6 meses que empecé con mi newsletter ¡Cruzando fronteras con la tecnología correcta!
Te he ido contando cómo empecé a trabajar con IA, cómo creé a Elio, cómo sudé la gota gorda aprendiendo a crear agentes de voz, cómo automaticé el canal que más importa (el teléfono) gracias a telefonía IP + IA + automatizaciones. También te conté cómo dejé mi viaje al pequeño Tíbet para quedarme creando a Elio.
Si me has seguido o has ido leyendo mis artículos de más de 5.000 caracteres, has visto que he sudado la gota gorda. Que he llorado más que intentando hacer kite en Egipto. Pero al final, cuando eres cabezota, estudias, le dedicas horas, perseveras y te enfocas en algo: lo consigues.
Así que cuando escucho "Mili, eres una máquina", no. No es así. Soy cabezota y constante como yo sola. Lo consigo. Y tú puedes hacer lo mismo.
¿Y por qué te cuento este rollo ahora? Porque sí. Porque si quieres conseguir algo, en el terreno profesional o personal, me da igual: lo logras.
Y dicho esto...
Después de meter a Elio, mi agente de voz con IA, en la cola de ventas, te digo que lleva más de un mes y medio trabajando sin parar. Siete días a la semana. Veinticuatro horas. Sin descanso. Ese sí que es una auténtica máquina.
Desde ese día, todos los contactos que llaman hablan primero con él. El equipo de ventas ya no atiende ninguna llamada sin cualificar. Los calendarios de los asesores están a tope de reuniones agendadas.
¿Funciona? Sí.
¿Comete errores? Prácticamente ninguno.
¿Es perfecto? Nadie es perfecto, pero lo hace realmente excelente.
Pero vamos por partes.
Teníamos el canal que más importa automatizado: el teléfono. Con el mejor CRM del mercado: HubSpot. Todo bien configurado. IVR funcionando. Flujos diseñados. Funcionalidades de la Centralita Virtual pulidas al máximo.
Pero el problema seguía ahí.
Desbordamiento de llamadas. Llamadas no atendidas que llegaban a los responsables para supervisión. Equipo drenado. Contactos que llamaban una y otra vez preguntando siempre lo mismo.
Los contactos no marcaban la opción correcta del IVR. O marcaban cualquiera. O esperaban directamente a que alguien contestara sin pasar por el menú.
El resultado: todo caía en el mismo sitio. Ventas.
Clientes actuales que querían ampliar servicios. Otros que necesitaban revisar la configuración de su centralita. Leads fríos preguntando "¿qué es eso de la centralita virtual?" Gente que llamaba sin tener ni idea de qué necesitaba.
Los asesores de ventas atendían de todo. Desde un cliente actual pidiendo ayuda técnica hasta alguien que solo quería "información general" sin saber exactamente qué.
Los teléfonos no paraban de sonar. Las llamadas perdidas se acumulaban. Los correos sin responder también.
Y lo peor: cuando conseguías atender, no sabías con quién estabas hablando ni qué necesitaba hasta cinco minutos después de conversación.
Más de cuarenta y ocho llamadas diarias de NO clientes solo en la cola de ventas de España. Correos preguntando lo mismo una y otra vez. Clientes que los asesores ya tienen en cartera pidiendo información. Contactos que no agendaban. Que no leían los correos con la información solicitada. Que no revisaban los presupuestos.
No era un problema de tecnología. Era un problema de volumen sin cualificación real.
La solución tradicional era clara: contratar cuatro personas más. Formarlas durante meses. Esperar que se adapten. Repetir el proceso cuando alguna se fuera.
Decidí que no.
Necesitaba duplicarme y conseguir un nivel de automatización de la hostia. Sí, lo que lees. No iba a contratar a cuatro personas ni loca.
Elio no es un humano. Es un agente de voz creado con inteligencia artificial usando Retell AI y GPT-4.1. Lo construí específicamente para hacer una cosa: cualificar cada llamada que entra.
Su trabajo es simple pero crítico:
Todos los contactos hablan primero con Elio. Sin excepciones. Sin colas de espera eternas.
Pregunta si eres cliente actual o no. Directo. Sin rodeos.
Si no eres cliente y aceptas agendar, Elio consulta la disponibilidad real en Cal.com, te ofrece dos opciones de horarios, captura tu teléfono y email, y confirma la cita en el calendario del asesor.
Todo automático. Todo en una sola llamada.
No voy a mentirte: construir a Elio me llevó tiempo. Iteraciones. Pruebas. Ajustes. Más pruebas.
Le di instrucciones muy claras sobre cómo comunicarse:
También integré tres funciones principales:
transfer_call_atencion → Para transferir a clientes actuales que necesitan ayuda comercial.
transfer_call_soporte → Para transferir a clientes actuales que necesitan ayuda técnica.
reservar_cal → Para agendar citas con los asesores de ventas cuando el contacto NO es cliente.
Toda esta información llega automáticamente al asesor antes de la reunión. Contexto completo. Sin sorpresas.
STACK TÉCNICO
Hace más de un mes y medio que Elio está operativo. Y esto es lo que ha pasado:
Los asesores de ventas ya no reciben llamadas de clientes actuales preguntando por su cuenta o pidiendo ayuda técnica. Esas llamadas van directamente a Atención o Soporte según corresponda.
Los teléfonos de ventas ya no suenan sin parar. Ahora solo reciben llamadas cuando están en reuniones agendadas de treinta minutos con leads cualificados.
Los asesores ahora se dedican a lo que realmente importa: contestar correos de seguimiento, cerrar negocios desde HubSpot, preparar propuestas personalizadas. No están apagando fuegos al teléfono todo el día.
Las más de cuarenta y ocho llamadas diarias que antes caían sin filtro en ventas ahora están cualificadas. Los contactos que no agendaban, que no leían correos, que no revisaban presupuestos, ahora tienen su cita confirmada desde la primera llamada.
IMPACTO EN NÚMEROS
Después de un mes y medio en producción
24/7
Operativo sin parar
Cero vacaciones
48+
Llamadas diarias
cualificadas
100%
Llamadas atendidas
Cero perdidas
5-8%
Tasa de error
(solo transcripción)
4
Personas que NO
tuve que contratar
Elio es persistente. Cien por cien operativo. Y brutalmente eficiente.
No son realmente errores de Elio. Son limitaciones de la tecnología de transcripción:
En esos casos, ni Elio ni yo entendemos nada. Es así.
Estoy detrás revisando cada grabación. Me llegan por email con la transcripción completa y el sentimiento de la llamada. Cuando el sentimiento es neutral (ni positivo ni negativo), hago seguimiento manual.
Y aquí viene lo mejor: cuando llamo a esos contactos que no agendaron cita, siempre les pregunto qué tal con Elio.
"Mili, yo quiero a Elio trabajando en mi empresa."
TODOS, sin excepción, me dicen lo mismo.
Entre risas, les asesoro. Les explico lo que puede hacer exactamente. Y les digo que pronto podrán contratarlo.
¡Pues si! Y en producción, pero no está terminado
Elio tiene un mes y medio de vida laboral. Acaba de salir de la universidad de Silicon Valley.
Y aunque funciona, aunque está operativo cien por cien, el trabajo no ha terminado. Ni de lejos.
Hay que seguir dándole gasolina. Mejorando los escenarios en N8N. Dándole memoria al agente para que recuerde contextos de llamadas anteriores. Integrándolo con nuestro CRM de HubSpot creando flujos de trabajo dentro de nuestras automatizaciones diarias para que cada asesor reciba las variables de actuación en tiempo real.
Optimizar al máximo el prompt y reducir el número de tokens. Cada palabra cuenta. Cada instrucción tiene que estar afinada al milímetro.
Optimizar cada una de las bases de conocimiento al máximo. Sin información redundante. Sin ruido. Solo lo esencial.
Ahora mismo tengo varios Elios funcionando:
Atiende a todos los "No clientes" que llaman. Cualifica. Transfiere. Agenda.
Cada asesor tiene su propio agente personalizado que le ayuda con su cartera de clientes.
Y me falta publicar a los diferentes agentes para atender a los contactos de América Latina. Cada asesor con su agente. Cada mercado con sus particularidades.
En la próxima semana lo tendré listo para publicar, pero tiene cambios en la configuración y en el prompt bastante importantes.
Porque cada agente hay que adaptarlo. No es copiar y pegar. Es entender el mercado, el acento, las necesidades específicas, el lenguaje de cada región.
El trabajo continúa. La optimización nunca termina.
Pero ya está haciendo el trabajo que antes iba a requerir contratar cuatro personas y formarlas durante meses.
Y lo hace veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Sin vacaciones. Sin bajas. Sin errores humanos que tanto nos matan a los que estamos en el frente de batalla.
¿Te gustaría que entrara un compañero nuevo a tu empresa y que te resolviera esto?
Que atendiera cada llamada que entra. Sin excepciones. Sin que nadie del equipo tenga que descolgar.
Que cualificara automáticamente si es cliente actual o lead nuevo. Sin perder cinco minutos preguntando lo mismo una y otra vez.
Que transfiriera a quien corresponde: comercial a Atención, técnico a Soporte. Sin que todo caiga en el mismo sitio.
Que agendara reuniones en los calendarios de tus asesores. Con nombre completo. Con empresa. Con motivo detallado. Sin correos que nadie lee. Sin presupuestos que se quedan sin respuesta.
Que liberara a tu equipo de ventas de las más de cuarenta llamadas diarias sin filtro. Para que se dediquen a cerrar negocios, no a contestar "hola, quiero información" todo el día.
Que trabajara veinticuatro siete. Sin descansos. Sin fines de semana. Sin vacaciones. Sin bajas por enfermedad.
Que convirtiera agendas dispersas llenas de "llamada entrante sin info" en reuniones cualificadas con contexto completo antes de empezar.
Que te permitiera revisar cada grabación. Con transcripción. Con análisis de sentimiento. Para que sepas exactamente qué está pasando en cada llamada.
Y que hiciera todo esto sin pasar por todo el proceso de contratación, formación y adaptación que lleva meses.
Dímelo tú.
¿Quieres hablar con Elio?
Llama y pruébalo tú mismo:
+34 951 204 141Cada semana comparto más casos reales, errores documentados y soluciones pragmáticas desde las trincheras de la IA en producción.
CONTACTO
Estoy en las trincheras todos los días. Si tienes dudas específicas
o quieres contrastar tu approach, hablemos.
Escríbeme directo. Sin formularios. Sin intermediarios.
Si tienes proyecto, dame contexto. Si no encajamos, te lo digo.
Sigo aprendiendo a surfear la ola.
Nos vemos en las trincheras.