19 AGOSTO 2026
Desde las trincheras de la IA · Uso real

Probé los códigos secretos de ChatGPT. El código era lo de menos

Hace meses encontré más de 200 supuestos códigos secretos para ChatGPT y los probé todos. Me quedé con 52, los ordené por familias y acabé inventando los míos. Pero lo que de verdad lo cambió todo fue una prueba: pedirle lo mismo a ChatGPT con mi sistema detrás y sin él.

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Lo que vas a leer
01

Más de 200 probados

Hace meses encontré recopilaciones enormes. Los probé todos y fui descartando basurilla.

02

Me quedé con 52

Los que me resultaron útiles, ordenados por categorías para saber cuándo utilizar cada uno.

03

Y acabé creando los míos

De tanto corregir, empecé a poner nombre a mi propio sistema visual de imágenes y PDFs, para que no fueran los típicos cartelitos que aparecen por LinkedIn.

04

La prueba: con mi sistema y sin él

El mismo atajo, fuera de mi proyecto y dentro. Dos historias distintas. Ahí está el cambio.

Índice del artículo
01

Más de 200 por ahí. Yo me quedo con 52

Hago limpieza en el cajón de los «códigos secretos» y me quedo con lo que de verdad uso.

Hace meses encontré más de 200 supuestos «códigos secretos» para ChatGPT. Y los probé todos.

Había de todo: algunos me servían para darle una forma visual a una idea, otros para ordenar información y otros eran prácticamente lo mismo con distinto nombre. Después de probarlos hice limpieza y me quedé con 52: los que sirven para una cosa concreta, darle a la IA una dirección visual —apuntes a mano, una pizarra, un póster, un cómic, una arquitectura por capas—.

No necesitas aprenderte los 52. De hecho, la parte más interesante no son los códigos, sino lo que pasó cuando le pedí la misma imagen a ChatGPT con mi sistema detrás y sin él. Te enseño esa prueba primero; después, los 52 ordenados por si te sirven de mapa, y cómo acabé creando los míos.

Esto no son atajos. Es montar un sistema visual para trabajar con ChatGPT

02

Una aclaración rápida antes de empezar

Ni botones ocultos ni fórmulas mágicas. Instrucciones abreviadas para nombrar una dirección visual.

Estos atajos no son botones ocultos ni funciones oficiales de ChatGPT. Son instrucciones abreviadas que ayudan a nombrar una dirección visual.

Escribir /poster puede hacer que ChatGPT entienda que quieres una pieza con un titular fuerte y pocos bloques. Escribir /layers puede orientarlo hacia una composición por capas. Pero la palabra no conoce tu negocio, no sabe qué información es cierta ni adivina qué tiene que entender la persona que verá la imagen.

Ahí entras tú.

Yo no trabajo con fórmulas mágicas. Le hablo a la IA

Le paso una fuente, le explico qué quiero enseñar y voy corrigiendo hasta que la imagen encaja conmigo. El atajo solo le da la primera dirección; el resto es conversación. Cómo lo hago, en detalle, un poco más abajo.

03

La prueba: la misma idea, con mi sistema y sin él

Aquí es donde esto deja de parecerse a una lista de «52 trucos de ChatGPT». Cogí uno de mis artículos y le pedí lo mismo dos veces: una fuera de mi proyecto y otra dentro. El atajo, el mismo. El resultado, no.

Que quede claro, porque importa: no fue un test de laboratorio con dos prompts clonados. Fueron dos tandas de trabajo con la misma intención, el mismo /handwritten y la misma fuente —la historia de Elio, mi agente de voz—.

De hecho, en la tanda fuera del proyecto fui incluso más explícita: le dije que analizara bien el artículo y que no inventara nada. Aun así, Elio acabó convertido en un niño de una historia espacial que no aparece por ningún lado en mi texto.

Dentro del proyecto, con mi sistema visual documentado, los resultados se mantuvieron mucho más anclados a la historia real: a sus fechas, a su stack, a sus errores y a mi lenguaje visual. Míralo tú misma.

Resumen: misma petición, resultado brutalmente distinto. A la izquierda, fuera del proyecto, tres piezas que divagan y se alejan del artículo real; a la derecha, dentro del proyecto, cuatro piezas que mantienen la historia real, la estructura y el foco.
Misma petición, resultado brutalmente distinto. A la izquierda, fuera del proyecto: divaga, inventa y se aleja. A la derecha, dentro del proyecto: la historia real, la estructura y el foco se mantienen. Toca cualquier imagen para abrirla a tamaño completo.

Ahora, por partes

Comparativa 01: la fuente está en las dos, solo una la sigue. Fuera del proyecto, ChatGPT se va a otra historia y la real desaparece; dentro del proyecto, la URL manda y Sierra Nevada, la herida y el teléfono siguen dentro.
01 · La fuente está en las dos. Solo una la sigue. El sistema no sustituye la fuente: hace que la fuente mande.
Comparativa 02: el código da estilo, el sistema da dirección. En las dos aparece /handwritten; fuera del proyecto rellena los huecos con una narrativa que no es la mía, dentro recupera tiempo, stack, errores y método.
02 · El código da estilo. El sistema da dirección. Un código orienta la forma; un sistema conserva las decisiones que ya tomaste.
Comparativa 03: tener estilo no es tener contexto. Fuera del proyecto es visualmente bonito pero la tesis se va a otro universo; dentro, la historia se ordena en etapas reales y mantiene métricas, errores, producción y la lección final.
03 · Tener estilo no es tener contexto. Fuera del proyecto es bonito, pero se va de la historia; dentro, se ordena en etapas reales.

No necesitaba un prompt más largo. Necesitaba dejar de empezar de cero

Y me di cuenta de algo: fuera del proyecto, cuanto mejor dibuja, más creíble es lo que se inventa. La imagen bonita no demuestra que haya acertado. A veces es justo la trampa.

Con sistema tampoco es perfecto

Si te fijas en las distintas versiones, todavía se le va alguna fecha. No lo escondo: el sistema no garantiza que ChatGPT no invente. Lo que hace es reducir muchísimo la deriva y conseguir que cuente mi historia, con mis datos y en mi lenguaje visual. Y esa diferencia lo es todo.

Para ser precisa: un chat suelto no está «vacío» —puede tener memoria o instrucciones personalizadas—. Lo que cambia dentro de un proyecto es que ahí viven juntos y documentados los archivos, las instrucciones y los chats, compartiendo un mismo contexto. Eso —y no la barra que escribes delante— es lo que de verdad ancla el resultado.

Y entonces, si el código no era el truco, ¿sobran los 52? No. Fueron el mapa que me trajo hasta aquí. Así los ordené.

04

Los 52, ordenados para que puedas utilizarlos

Como una única lista, parece un cajón lleno de cables. Ordenados por lo que hacen, se entienden mucho mejor.

Estilos, composiciones, diagramas, formatos de trabajo, formas de estudiar… todo mezclado. Así que los reparto en seis familias, por lo que hace cada uno. No para que te los aprendas: para que sepas dónde mirar cuando una idea se te queda atascada en el formato de siempre.

1

Papel, apuntes y piezas editoriales

Para convertir una idea en algo que parezca escrito, dibujado, anotado o colocado físicamente sobre una mesa.
/handwritten · /sticky-notes · /napkinsketch · /whiteboard · /margin-notes · /index-cards · /doodle · /poster

2

Diagramas y estructuras

Para representar recorridos, decisiones, jerarquías, comparaciones, capas, fases o dependencias.
/mindmap · /flowchart · /pyramid · /iceberg · /funnel · /venn · /quadrant · /layers · /before-after · /orgchart · /roadmap · /gantt

3

Narrativa visual

Para contar una idea mediante escenas, personajes, metáforas o formatos narrativos.
/comicstrip · /storyboard · /movie-trailer · /kids-book · /emoji-only · /visual-metaphor · /trading-card · /museum-label

4

Datos y métricas

Para trabajar con cifras, comparaciones y relaciones cuantitativas. Aquí hay que darle datos reales. Si no los tiene, no debería rellenar los huecos por su cuenta.
/infographic · /scorecard · /heatmap · /bar-race · /report-card · /kpi-tree · /data-story · /chart-it

5

Trabajo, dirección y equipos

Para ordenar proyectos, decisiones, procesos, responsabilidades y estados de trabajo.
/onepager · /decision-matrix · /meeting-agenda · /process-map · /pitch-slides · /raci · /napkin-math · /status-report

6

Estudio, comprensión y síntesis

Para explicar, relacionar, estudiar o resumir conceptos de forma visual.
/visualizelearning · /exam-mode · /concept-map · /color-code · /diagram-first · /zoom-levels · /label-it · /visual-summary

Los que más uso de esta lista

Los que más me sacan del formato de siempre: /zoom-levels (el mismo sistema visto por el CEO, por el responsable y por las tripas técnicas), /label-it (abrir algo y etiquetar cada parte) y /trading-card (herramientas o agentes como cromos, con capacidades y límites). Y para cosas de empresa tiro de /quadrant, /onepager, /roadmap, /process-map, /kpi-tree y /decision-matrix.

No todos hacen imágenes

No todos generan por sí mismos una imagen. Algunos sirven para organizar información o iniciar una conversación. Y no pasa nada. El valor del listado está en ayudarte a elegir una forma, no en obligarte a utilizar una barra para todo.

PDF
Descargable
Los 52 códigos visuales, en PDF
La lista completa por familias, para tenerla a mano cuando una idea se te quede atascada en el formato de siempre.
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05

Yo ya creaba mis propios atajos sin saberlo

Después de meses probando códigos de otros, resultó que yo ya hacía lo contrario: me inventaba los míos sin darme cuenta.

Cuando salió el nuevo modelo de imágenes de ChatGPT, lo probé hasta el milímetro. Cogí uno de mis artículos y le pedí la misma idea de mil formas: un sketchnote, un plano técnico, una checklist operativa, una consola de control, un producto SaaS, un radar de madurez y hasta una revisión clínica de una empresa. Iba mirando cada resultado y corrigiendo hasta que la pieza salía como la tenía en la cabeza.

Y ahí me di cuenta de algo divertido: después de meses probando códigos de otros, llevaba tiempo haciendo justo lo contrario. Ninguna era un código de nadie: eran nombres que me había inventado yo. Le explicaba a ChatGPT la imagen que quería, le ponía un nombre para no reinventarla la próxima vez y volvía a usarla. Sin saberlo, ya me estaba montando mi propio vocabulario.

Eso fue lo que acabó convirtiéndose en mi propio vocabulario visual

Lo conté entero aquí
06

Puedes crear los tuyos. Y deberías

No necesitas esperar a que alguien de internet bautice una composición para poder utilizarla.

Tú puedes decirle:

Bautizar un atajo propioQuiero que a partir de ahora llamemos /plano-industrial a esta forma de representar sistemas: fondo de plano técnico, secciones, piezas etiquetadas y sensación de que el concepto podría fabricarse.

Una vez definido dentro de la conversación, puedes volver a utilizar el nombre. Y si quieres conservar preferencias entre conversaciones, ChatGPT permite añadir instrucciones personalizadas desde Personalización: OpenAI explica que esas instrucciones sirven para mantener preferencias entre chats.

No se convierten en comandos oficiales. Se convierten en tu vocabulario para trabajar con la IA

Mi caja de códigos propios

Los de arriba (el plano industrial, la consola, el radar, la revisión clínica) fueron de los primeros. Estos son los que uso ahora, mi primera versión ordenada: los que fui bautizando de tanto conversar con la IA. Son nombres que he definido para mi propio sistema; salieron de mi trabajo. Van por lo que hacen.

Para que la imagen entre de golpe
/golpe-editorial

Una tesis fuerte, un protagonista y casi cero decoración.

/pulgar-primero

Si no se entiende en miniatura, se acorta. No se encoge.

/una-idea

Eliminar todo lo que compita con la tesis: una imagen central, muy poco texto y lectura perfecta en móvil.

/cambia-masas

Mantiene el universo visual, pero cambia la composición y la respiración.

Para abrir un sistema y enseñarlo
/destripalo

Abrir un sistema y enseñar componentes, conexiones, dependencias y puntos de riesgo.

/arquitectura-viva

Diagrama preciso, pero con anotaciones y carácter editorial.

/checklist-operativa

Una pieza imprimible, utilizable y organizada por capas. Nada de checklist decorativa.

Para capturas y carruseles
/captura-destripada

Captura real protagonista, con uno o dos puntos señalados.

/serie-con-golpe

Carrusel construido como golpe → problema → regla → prueba → acción.

Y mis reglas de proceso
/fuente-cerrada

Solo se puede utilizar la información de la fuente entregada.

/texto-exacto

Obliga a comprobar titulares, tildes, cifras y nombres.

/ultima-milla

Revisión final de márgenes, cortes, textos, numeración y lectura móvil.

La diferencia

Son nombres que he definido para mi propio sistema. Salieron de conversar con la IA hasta dar con una forma que me servía, y de ponerle nombre para no tener que reinventarla cada vez. Eso es lo que convierte una recopilación de trucos en un sistema propio.

07

La estructura que utilizo para hablarle a la IA

No tengo una fórmula secreta ni empiezo todas las conversaciones con un bloque kilométrico. Pero sí hay información que intento dejar clara.

Lo que intento dejar claro
1 · La fuente: de dónde puede sacar los hechos.
2 · La idea: qué tiene que entender la persona que vea la imagen.
3 · La dirección visual: servilleta, pizarra, póster, cómic, capas…
4 · El formato: vertical, horizontal, cuadrado o las medidas concretas.
5 · Los límites: qué no puede inventar, cuánto texto cabe y qué debe conservar.
6 · La revisión: miro la primera imagen y continúo hablando con la IA.

Mi conversación suele empezar de una forma parecida a esta:

Cómo abro la conversaciónTe voy a pasar un artículo. Quiero que utilices únicamente esa información para crear una imagen dirigida a [audiencia]. La idea que tiene que entenderse es [idea]. Quiero trabajarla como [dirección visual]. El formato será [formato]. No añadas datos, cifras, marcas o conclusiones que no aparezcan en la fuente. Utiliza poco texto y asegúrate de que se lea perfectamente.

Después empieza el trabajo de verdad:

Esta parte no se entiende. Has metido demasiado texto. La idea principal ha perdido fuerza. No inventes esa relación. Mantén la imagen y cambia únicamente esto.

Eso también forma parte de crear con IA. Hablar, mirar, corregir y volver a mirar

08

Esto no es una lista. Es un sistema

Ponerle nombre a una forma de trabajar está bien. Poder recuperarla dentro de seis meses está mejor.

Por eso mi vocabulario visual no vive repartido entre conversaciones. Tengo un documento donde guardo los códigos, qué significa cada uno, las referencias que sí funcionan y las reglas que quiero mantener.

La parte de cómo organizo todo eso dentro de ChatGPT —proyectos, personalización y procedimientos reutilizables— da para una guía aparte. Y esa es justo la que estoy preparando.

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Cómo construir tu propio lenguaje visual con ChatGPT: los códigos, las reglas y las decisiones, en un solo sitio.
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