De Mili Pérez para Benjamín Amezcua, CEO de netelip
Una conversación necesaria sobre el futuro de nuestra colaboración
Estimado Benjamín,
Retomando nuestras conversaciones de finales de diciembre y la que hemos tenido durante semanas anteriores, escribo este documento para formalizar los cambios que necesito implementar en mi relación profesional con netelip.
Actualmente trabajo entre 12-16 horas diarias de lunes a viernes, más fines de semana, bajo la figura de "Autónoma Trade" (por decisión propia, nunca he querido ser empleada de netelip).
Quiero enfocarme 100% en IA, pero hacerlo correctamente, sin jornadas de 16 horas cobrando lo mismo y dedicándome a tareas que no me llevan a ninguna parte.
Una vez terminados los compromisos pendientes, quiero reducir mi jornada laboral a 4 horas diarias dedicadas exclusivamente a:
Facturación reducida a la mitad (proporcional a las 4 horas). No quiero cobrar por lo que no hago, pero sí por lo que hago y por lo que sé.
Esta reducción es temporal hasta marcar una fecha completa de salida. No quiero seguir trabajando en netelip a largo plazo.
Por otra parte, tengo mi código de distribución como Mili Pérez (3092931) con clientes que he llevado, llevo y gestiono yo personalmente. Quiero facturar este trabajo con mi comisionamiento correspondiente.
Seré una pata más en ventas de netelip, pero con otra figura totalmente externa. Soy colaboradora de netelip, fiel a la marca y no voy a colaborar con otra competencia a no ser que ocurra algo grave.
Necesito que todo quede por escrito para evitar situaciones como:
He trabajado una media de 12-16 horas diarias durante 2025 sin la monetización acordada. Esto me ha generado frustración, desmotivación y decepción profunda.
No trabajo por menos de 2.500€ limpios con la carga actual. Mi lealtad tiene un límite cuando el sentido común me dice que debo priorizar mi bienestar.
Tengo todo documentado por si algún día se cuestiona esta realidad.
Te aprecio muchísimo como CEO y como persona, pero necesito ser honesta: creo que no se han hecho bien las cosas conmigo.
He invertido tiempo, vida y sueños en proyectos que he desarrollado sufriendo muchas horas. Ese trabajo se lo queda otra persona o empresa mientras yo sigo sin compensación. Has invertido en personas recién llegadas mientras yo llevo años demostrando lealtad.
Mi trabajo no cobrado está siendo utilizado en otras empresas en las que has invertido. Sinceramente, es un despropósito hacia mí y hacia la lealtad que te he tenido. Yo trabajo y otros cobran por mi trabajo.
Esto lo llevo grabado a fuego. No sé si algún día podré perdonarlo, pero lo iré olvidando poco a poco. Por eso tomo esta decisión de reorganización.
Nunca he faltado a mi lealtad, a mi compromiso ni a mi puesto, pero por dentro estoy destrozada profesionalmente. Llevo años así y con lágrimas en los ojos escribo esto.
No quiero conversaciones vacías por teléfono. Todo debe quedar documentado.
No quiero tener los mismos problemas que he tenido contigo durante el año 2025. Lo siento, pero he estado trabajando una media de 12 a 16 horas sin monetizar nada con promesas vacías que me han frustrado, desmotivado y decepcionado.